


Arriba a la izquierda silueta de las piedras de fuera. A la derecha, ecograma del pecio.
NOTA IMPORTANTE: Estas enormes pesqueras logradas en los pecios, lo fueron porque eran un refugio de los frente a los pescadores de arrastre. Estos arrecifes artificiales, eran hábitat rico en nutrientes, y además un lugar adecuado para desovar especies muy variadas.
De ordinario los pescábamos en primavera y verano, nuestra mentalidad en aquellos años 80, ni la de la mayoría de los pescadores. No era como ahora, proteccionista ni respetuosa con la fauna ictica a la que considerábamos casi inagotable. Tampoco había normativa legal en ese sentido. Ahora, como comprobarán en otras secciones, pensamos de muy diferente manera.









Manolo Ruiz con un buena brótola. A continuación, derecha enormes pargos y dos brótolas.
NOTA:El nombre de este pecio descubierto por nosotros para la pesca recreativa, lo pusimos por el apodo que tenía un excelente amigo pescador profesional que nos proporcionó información aproximada, de donde enganchó en una ocasión sus redes, fuera de la cordillera de rocas submarinas cercanas.
