Según WWF/Adena, la campaña de atún rojo de 2005 ha sido la más dramática de la historia, con capturas muy por encima de la cuota asignada por ICCAT y una violación sistemática de las medidas de conservación de esta especie por parte de la flota de cerco. Los responsables de su gestión siguen sin tomar las medidas adecuadas.
Según WWF/Adena, la información relativa a la campaña de atún rojo de primavera-verano de 2005 es tremendamente alarmante, debido a la total violación de las medidas de gestión: sobrepasar ampliamente la cuota, reabanderamiento de buques sin notificación a ICCAT, granjas ilegales, uso de aeronaves durante el mes de junio, de forma ilegal. Estos problemas han sido especialmente graves en el Mediterráneo meridional. WWF/Adena estima que este año se han introducido en las jaulas del Mediterráneo más de 25.000 Tm. de atún rojo, lo que significa que un año más se ha superado la cuota anual de esta especie, ya de por sí muy superior a la recomendada por los científicos. En el año 2005, se capturaron en torno a las baleares 14.699 ton. por la flota nacional y francesa que bajaron en el 2006 a 2.270 en las mismas aguas ( que es un 15 % de los que se capturaba hace una década, pese al mismo esfuerzo pesquero)
El caso más alarmante es el de Libia, que con una cuota asignada por ICCAT de atún rojo de 1.400 t ha capturado a estas alturas del año —a través de barcos nacionales, franceses y españoles— más de 9.000 t, castigando severamente uno de los principales stocks reproductores del mundo. Estas capturas ilegales han sido enjauladas en Libia, Túnez, España, etc. La gravedad de esta situación llevó a WWF/Adena a dirigir una carta a ICCAT en junio denunciando la sistemática violación de las medidas de conservación en aguas próximas a Libia.
La situación del atún rojo es dramática. De hecho, en 2000 los científicos estimaron que se estaba pescando 2,5 veces el total de capturas científicamente aconsejable para mantener sostenible la población reproductora de atún rojo. Desde entonces, todo indica que la situación de la población ha empeorado por la violación de las medidas de gestión, por parte de la flota de cerco que trabaja asociada a las granjas de engorde de atún. Esta industria impide, además, la obtención de datos fiables sobre el estado del stock, lo que dificulta la adopción de medidas de gestión para esta especie.
La locura que ha impuesto la industria de engorde de atún en el Mediterráneo, además de llevar al borde de la extinción comercial a una pesquería de 3.000 años de antigüedad, está golpeando fuertemente a los sectores que tradicionalmente han explotado este recurso.
En el 2006 se han introducido en las jaulas de engorde- según datos de Adena 22.520 ton. (un 50 % menos de la capacidad de éstas), cuando en el 2005 se introdujeron un total de 50.000 T.( un 56% por encima de las cuotas permitidas legalmente por la ICCAT. Hasta tal punto han bajado las capturas, que seis granjas españolas han dejadop de funcionar.
Roberto Mielgo de Avanced Tuna Ranching Technologies y autor del nuevo informe de Adena asegura que los datosnuevos apuntan a un riesgo real de colapso enconómico de la pesca y granjas de atun rojo del Mediterráneo. La situación es muy alarmante. Mientras Sebastián Losada responsable de la campaña de océanos de Green Peace asegura que la extinción comercial del atún rojo esta a la vuelta de la esquina
El caso de la almadraba es el más dramático, que ha visto un descenso de capturas de un 80% en los últimos 5 años, de las que dependen 1.300 familias en el Estrecho de Gibraltar; el palangre y el cebo vivo están sufriendo también la sobreexplotación del atún rojo.Segun ultimos datos el presente año
2006 ES EL PEOR AÑO PARA LAS ALMADRABAS. Asi por ejemplo en Zahara de los atun se capturaron el pasado año 1 371 atunes para 612 en el año 2005, siendo solo rentables si las capturas superan los 2.500. En el 2006 ha sido peor bajando un 85 % de las conseguidas hace solo 6 años
Las almadrabas que está operando en España se encuentran en Zahara de los Atunes, Barbate, Conil y Tarifa proporcionando empleo directo a 500 personas. Es evidente que sus puestos de trabajo corren un peligro inmediato
En los últimos tres años, las cuatro almadrabas acumulan pérdidas de entre tres y cuatro millones de euros cada una. .
Los científicos ya habíann adelantado que el sector que sufriría antes el colapso de estas pesquerías sería el de las artes fijas, como las almadrabas, quedándose sin posibilidad de aumentar su capacidad de pesca. Sin embargo, la flota de cerco de atún altamente tecnificada es la que mantendría capturas más o menos estables, e incluso incrementos –tal y como observamos en los últimos años– hasta el desplome de sus capturas a causa del colapso comercial del stock oriental de atún rojo Atlántico y Mediterráneo.
Además, las campañas de la flota de cerco de los últimos años ha supuesto una sobreproducción que ha saturado el mercado japonés, principal país consumidor de este producto, conllevando el hundimiento de los precios de este producto lo que afecta a todo el sector pesquero que explota este recurso.
Según WWF/Adena y OPP51 (Organización de Productores de Almadrabas), la reunión que celebrará el ICCAT en Sevilla del 14 al 20 de noviembre es, probablemente, la última gran oportunidad que tienen las Partes Contratantes de intentar frenar la desaparición comercial de esta emblemática especie.
Ante la crítica situación del atún rojo, WWF/Adena, OPP51 y A.M.P.T. (Association Marocaine de la Pêche aux Thonidés) han unido sus fuerzas para que ICCAT tome este año medidas efectivas que eviten el colapso de la pesquería más antigua de Occidente.
Juan Carlos del Olmo, Secretario General de WWF/Adena, comentó: “ICCAT debe parar ya la masacre que ocurre todos los veranos en el Mediterráneo. Al igual que ocurrió en el caso de la anchoa este año, que colapsó tras varios años de capturas insostenibles y contrarias a las recomendaciones científicas, podemos ser testigos de la desaparición de la pesquería del atún rojo en el Mediterráneo, las más antigua de occidente, en cualquier momento. España tiene la obligación de jugar un papel mucho más activo dentro de la UE, para que se aprueben las medidas de conservación necesarias”.